Creo que eso de la lista de propósitos de año nuevo es un buen ejercicio para iniciar el año comprometido con uno mismo. Puede llegar a ser frustrante si no los cumples, pero eso depende del punto de vista de cada quien. A mi me sirve, al inicio del año, para concentrar energía e impetu en compromisos claros y establecidos. Al final del año la utilidad está en congratularme grandemente por el único cumplido (¡al menos uno!) y sobre todo, la oportunidad de encarar a la más escurridiza y empecinada de todas las personas: yo mismo. ¿Quién tiene el coraje de enfretar, reprender, analizar y comprometer al yo mismo? Todos huimos de eso. Por eso creo que la lista de propósitos es una buena excusa. Compromiso y buena vibra al inciar el año; autoanálisis y un llamado de atención al terminarlo.
Y como este es un año de crisis (otro más), creo firmemente que un buen propósito que vale la pena cumplir es el de ahorrar. Para empezar, unas monedas cada día pondrán a engordar el cochinito...o el gatito jaja según sea el caso. Con una alcancia como esa (made in Japan), desprenderse de una monedas al dia, sería algo divertido =D
¡Feliz Año Nuevo!